Quien es Waterkeeper: Elizabeth Ramírez, Cartagena Waterkeeper
Por: Thomas Hynes
La organización matriz de Cartagena de Indias Waterkeeper Comenzó en 2001 como una iniciativa de biólogos marinos. Unos años más tarde, decidieron ampliar su misión uniéndose Waterkeeper AllianceComo parte de este proceso, el grupo contrató a una abogada local, Elizabeth Ramírez, para dirigir la organización en su nueva etapa. Para Elizabeth, fue la culminación de una trayectoria personal y profesional marcada por el compromiso con la justicia socioambiental y la convicción de que el agua es un derecho fundamental de todos.
“Convertirse en un Waterkeeper No fue una decisión. Fue un llamado que surgió de mi propia historia y de la profunda relación que he construido a lo largo de los años con los territorios, las comunidades y el agua que sustenta nuestras vidas. Ser... Waterkeeper Para mí, significa ser un puente entre la ciencia y la ciudadanía, entre el derecho y la naturaleza, entre lo local y lo global —dice Elizabeth—. Fue una oportunidad para dar voz a las comunidades ribereñas, a los pescadores y a los jóvenes que entienden que proteger el agua significa proteger la vida y el futuro.
Cartagena de Indias WaterkeeperLa jurisdicción incluye la Bahía de Cartagena, así como la Ciénaga de la Virgen, un humedal de manglares vital al norte de Cartagena, Colombia, una ciudad de aproximadamente un millón de habitantes. La bahía albergó en su día una sólida industria pesquera, albergando uno de los pocos ecosistemas de la costa caribeña colombiana aptos para peces anádromos, especies que viven tanto en agua dulce como salada. Sin embargo, décadas de aguas residuales sin tratar han devastado las poblaciones de salmón, eperlano, sábalo y lubina rayada que alguna vez habitaron la bahía. La industrialización y la urbanización también han afectado negativamente las aguas locales. Sin embargo, Elizabeth no solo se motiva por la protección de la vida silvestre. En cambio, se centra en la conexión entre vías fluviales saludables y comunidades saludables. 
En mis primeros encuentros con comunidades costeras y rurales, comprendí que la relación con el agua no es solo un problema ecológico, sino también profundamente social, cultural y legal. Sin agua limpia y ecosistemas saludables, no hay posibilidad de una vida digna ni de un desarrollo equitativo —dice Elizabeth—. Son más que espacios geográficos. Son territorios que sustentan medios de vida, identidades, memorias y sueños colectivos. Cada vez que presenciaba cómo la contaminación, la desigualdad y el abandono dañaban estas aguas, sentía que el tejido humano que depende de ellas también se estaba dañando.
Además de abogada, Elizabeth también fue profesora en dos universidades de Cartagena y jueza del sistema judicial colombiano. Esta formación académica y jurídica ha sido una combinación perfecta para su trabajo como... WaterkeeperPor ejemplo, en 2009, Elizabeth presentó la primera demanda colectiva contra la ciudad de Cartagena por gestión inadecuada e insuficiente de residuos.
Aunque sus logros van mucho más allá de los tribunales, Elizabeth ha contribuido a fortalecer los procesos comunitarios de defensa del agua apoyando a las asociaciones de pescadores y ha conectado la investigación académica con la acción social involucrando a estudiantes universitarios en proyectos de investigación-acción participativa. También ha diseñado talleres, folletos y espacios culturales, como exposiciones de arte y podcasts juveniles, que concientizan sobre el agua como un bien común y promueven la ciudadanía ambiental activa.
Isabel incluso alentó la creación de otras Waterkeeper grupos. Liliana Guerrero de Bocas de Ceniza Waterkeeper, también en Colombia, le da crédito a Elizabeth por inspirarla a unirse Waterkeeper Alliance en el 2010.
A pesar de estos numerosos logros, Elizabeth aún enfrenta numerosos desafíos. Entre ellos, se encuentra la sensibilización sobre temas ambientales en contextos de alta desigualdad social, donde las necesidades cotidianas de las comunidades, como el empleo, la seguridad y el acceso a servicios básicos, a menudo eclipsan la defensa del agua y los ecosistemas. Además, existe una falta de coordinación entre las instituciones públicas y los actores comunitarios, lo que dificulta la gestión sostenible de ríos, bahías y marismas. Asimismo, ha tenido que afrontar presiones políticas y económicas derivadas de intereses extractivos o proyectos de desarrollo insostenibles, que ponen en riesgo tanto a la región como la autonomía de las comunidades locales.
Sin embargo, se mantiene esperanzada, optimista y entusiasmada con la trayectoria de este trabajo. Desea que los cursos de agua y los ecosistemas asociados recuperen su equilibrio natural y vuelvan a ser fuente de vida, sustento y cultura para las comunidades. Sueña con ríos y ciénagas libres de contaminación, con aguas limpias que sustenten la pesca, la biodiversidad y las prácticas ancestrales que forman parte de la identidad de nuestro territorio.
En cuanto a la comunidad, aspira a un modelo de desarrollo inclusivo y sostenible, donde las familias de pescadores, los agricultores y los jóvenes no sean vistos como beneficiarios pasivos, sino como protagonistas y guardianes del agua. 
Con una perspectiva global, Elizabeth espera que este esfuerzo local alcance niveles globales, que la experiencia sea un ejemplo de cómo es posible armonizar la justicia social, la protección del medio ambiente y la dignidad humana. Espera que inspire a otros territorios a alzar la voz en defensa del agua como bien común de la humanidad.
“Ser miembro de Waterkeeper Alliance me ha ayudado de una manera verdaderamente transformadora, tanto a nivel personal como profesional. Me ha demostrado que mi trabajo no es aislado, sino que forma parte de un movimiento global de defensores del agua que comparten los mismos principios de justicia, protección y dignidad ambiental”, dice Elizabeth. “Saber que no estoy sola, que cientos de Waterkeeper“Los pueblos indígenas de todo el mundo enfrentan desafíos similares y trabajan con pasión por sus territorios, lo cual fortalece mi convicción y mi esperanza”.